La ruptura de una amistad es como un elefante-cebra.
El dolor por una amistad que ya no es tal, es un duelo incomprendido. Es la pérdida de una parte propia, antes compartida.
El dolor por una amistad que ya no es tal, es un duelo incomprendido. Es la pérdida de una parte propia, antes compartida.
El duelo es un proceso natural y adaptativo a una nueva realidad que se produce como respuesta ante una pérdida afectiva.